Después de utilizar un desfibrilador, la prioridad inmediata sigue siendo la persona atendida y la coordinación con los servicios sanitarios. Cuando la emergencia termina comienza otra tarea importante: recuperar el equipo para que vuelva a estar disponible con seguridad.
No basta con guardar el DEA
Los electrodos utilizados deben sustituirse, puede ser necesario revisar la batería, los datos de la intervención deben gestionarse correctamente y el equipo tiene que comprobarse antes de volver al servicio.
1. Facilitar la continuidad asistencial
El equipo sanitario puede necesitar información sobre la intervención. Deben seguirse sus indicaciones y conservarse los datos del evento sin manipularlos ni difundirlos. La información clínica y los registros del DEA contienen datos especialmente sensibles.
2. Retirar y reponer los consumibles
Los electrodos de desfibrilación son normalmente de un solo uso. Tras abrirlos o utilizarlos deben reemplazarse por el modelo compatible y comprobarse su fecha de caducidad. También hay que reponer el kit de intervención si se han usado tijeras, guantes, gasas, maquinilla o mascarilla.
3. Comprobar la batería
Una descarga no implica necesariamente cambiar la batería, pero sí verificar su estado conforme a las instrucciones del fabricante. Algunos modelos utilizan módulos combinados de batería y electrodos; otros permiten consultar capacidad, número de descargas o avisos internos.
4. Descargar y custodiar los datos
El registro puede incluir ECG, análisis, descargas, tiempos y mensajes del equipo. La extracción debe realizarla personal autorizado con el software y procedimiento correspondiente. Es necesario definir quién solicita los datos, dónde se guardan, quién puede acceder y durante cuánto tiempo.
5. Limpiar sin dañar el equipo
La limpieza debe seguir exclusivamente las instrucciones del fabricante. No debe sumergirse el DEA ni aplicarse un producto incompatible sobre conectores, pantalla o carcasa. Si existen restos biológicos, deben utilizarse las medidas de protección adecuadas.
6. Realizar una revisión postuso
- Inspeccionar carcasa, conectores, cables y accesorios.
- Instalar electrodos nuevos y comprobar su conexión.
- Verificar batería, indicador de estado y autodiagnóstico.
- Confirmar que no existen avisos de error.
- Reponer señalización o material auxiliar.
- Documentar la actuación y la fecha de restitución.
7. Comunicar incidencias cuando corresponda
Si el equipo presentó un fallo o existe sospecha de un incidente grave relacionado con el producto sanitario, debe conservarse la información y seguirse el procedimiento de vigilancia aplicable, contactando con el servicio técnico, el fabricante o distribuidor y las autoridades sanitarias cuando proceda.
8. Revisar el plan con las personas implicadas
Una intervención real permite detectar puertas cerradas, recorridos largos, señalización insuficiente o dudas del personal. Conviene realizar una revisión sin culpabilizar, registrar mejoras y ofrecer apoyo a quienes participaron.
Soporte postuso DIVEXIS
DIVEXIS puede ayudar con descarga de datos, reposición urgente de electrodos y batería, comprobación técnica, documentación y restitución del desfibrilador. Si tu equipo ha sido utilizado, contacta con el servicio técnico antes de devolverlo a su ubicación habitual.